Autor: Paula Castillo Monreal

Escritora y cuentista. De lo real y de la ficción.

DIAS DE POLVO

Manos enmudecidas y ahogadas
bajo la prohibición de tocar,
se esconden y arrugan en los bolsillos,
para no ser vistas.

Nadie quiere ser descubierto 
bajo el polvo invisible 
de miradas desconocidas, inquisidoras,
enemigas.

Cuerpos que retroceden y se apartan 
y desconfían
de ti, de mí, sin hacer ruido.

Son días de polvo. 




MIRANDO AL CIELO

Vengo de mirar al cielo y verte,

de verte en la copa de vino mientras espero.

De verte sonreír por las tonterías que pienso,

de verte al mirar a tu Virgen Milagrosa, que acabo de verla.

De verte, al mirar a papá que no se atreve a mirarte.

Vengo de estar un rato mirando al cielo y quiero decirte,

que te he visto tan guapa como siempre.

11 de febrero

LOS DEMÁS

Me defiendes de las miradas de los incrédulos

Devoradora de palabras

Compañera de los cínicos que no se molestan en recordar

Lo que tú aún no estás dispuesta a olvidar

Sus risas convertidas en caricaturas mudas

No te hacen dudar

Miras lo que ellos no son capaces de ver y sabes que un día ya no estarán

Mientras yo erguida sobre ríos que a penas me sostienen

Siento que tu abrazo es mío

Enero 2015

HABLANDO DE AGUA

Medusa sumergida

en ese caprichoso fluído

del que tengo recuerdos tan inciertos,

es acaso su música acuática

la que te hace bailar a ese ritmo?

Mi mirada perdida

más allá de la línea

en otro tiempo umbral de tinieblas,

se torna cuando te observa

y envidio tu movimiento

ausente de cualquier prisa.

Espera paciente

PASOS

Porque eres tan tú en tus cosas… Tan loca y tan cuerda, que asustas. Quizás por eso los otros se rindieron antes que tú, por el miedo.

Te veo caminar apoyando los brazos mínimos sobre las barras que te guían. ¡Caminas y tus pies vuelan! Me sobrecoge la estampa: ¡erguida cómo ya jamás pensé verte!. Te sonrío, me sonríes; sabes que vas a llegar. Llegamos juntas.

Agarradas de las mano miramos un horizonte que ya no nos queda. Ya no quieres poesía, te desagrada escucharla de mí, porque ya no es tuya. Gritas para no oírla. No necesitas recuerdos que te atrapen, que te hieran. Necesitas soltarlos para entrar limpia a ese nuevo mundo tuyo que también a mí me duele. ¡Puto mundo lleno de pérdidas!

Solo queremos nuestro instante, y al viento que nos pasa, y nos deja entre el dolor y la calma. Y nos lleva del abandono al abrazo. Y gritas tú y grito yo con más fuerza.

Ya somos otras. Ya nos talló el olvido.

ABRAZOS

Abrazos

Que te doy

que me das

Nuestras caras pegadas

ajenas al instante frío

Manos que se buscan

juntas para siempre

Sonrisas a medias

Miradas aún llenas de esperanza

Que difícil resulta soltarte!

Soltarme…

Que potente fuiste!

Cómo tuve entonces que soltarme para ser

y cómo hoy mi ser se aferra a tí

«Somos los que se van» (cito a Luis Borges)

La ropa grande

Tu cuerpo mínimo falto de abrazos

Tus poemas repetidos

hacen que tu memoria parezca intacta

Repetimos juntas

hasta lo jamás dicho:  AMOR

Y te dejo

Y me vas dejando

Y somos dos desconocidas queriéndonos

Y nos visita la muerte aún viviendo

Y mueres tú de poco en poco

Y muero yo en tu olvido

Y muero por dentro

en medio de nuestro abrazo eterno

Y te tengo

Y te retengo

porque no quiero que te vayas

porque Estoy Contigo

burlaremos al olvido

y a la muerte

porque Estás Conmigo

febrero 2018

HUIDA

Estoy tan lejos de mí que cualquiera me parece yo

He sido tan feliz que con tan solo una mirada

Puedo envidiarte

Hoy leí: » eres quien eres hasta que dejas de serlo»

Habrá llegado ya mi momento?

También leí: » mi mayor triunfo ha sido vivir lo suficiente

para ver mi vida desvanecerse»

Te he sentido tan cerca que no sé si seré capaz

De superar el dolor

Alguien que no soy yo vive conmigo